Archivo de la categoría: Abrir una ventana

Se estrechan en el corazón

Caminaba. Respiraba. Bailaba. Y deseaba. Deseaba muy fuerte.  Ese deseo insatisfecho la tenía sonriendo a hurtadillas. Y se lo perdonaba todo. Porque la bomba de relojería no había terminado de dinamitarse. ¿Lo haría? Anuncios

Publicado en Primer despertar | Etiquetado , , , | Deja un comentario

Hace un año

Hace un año me habría parecido ridículo escribir un post así. Qué osada es la ignorancia. Hace un año estaba tan atenta a mi propio ombligo que los “días de…” me parecían una soberana estupidez. Era de esas que decía … Seguir leyendo

Publicado en Primer despertar | Etiquetado , , , , , | Deja un comentario

Walls

Era realmente complicado. Se había jurado que pondría límites y que trabajaría con paciencia en aquello que estaba convencida de que le brotaba a borbotones. Estaba dispuesta a dejarse reconquistar y a apartar de su mente, a dejar en una … Seguir leyendo

Publicado en Primer despertar | Etiquetado , , , | Deja un comentario

Hay (a) veces

A veces la sensación de que la muerte se cernía sobre ellos les resultaba tan sólida como el lecho donde estaban echados y se abrazaban con una desesperada sensualidad, como un alma condenada aferrándose a su último rato de placer … Seguir leyendo

Publicado en Primer despertar | Deja un comentario

Lo quieres

Esto es una pista. Y un juego.  Tengo lo que quieres y voy a espolvorear todo de pequeñas dosis de información para ti. Deja de frotarte las manos y sacar esa media sonrisa.  Ahí va . La mala suerte y … Seguir leyendo

Publicado en Primer despertar | Deja un comentario

Mi lado de la cama

Disfrazó de indiferencia el desengaño. Se arrepintió de no haberle dicho tantas cosas que pensaba y lamentó, especialmente, que él no pudiera ver cuánto se había quitado la careta. Tal vez eran demasiado parecidos, demasiado acostumbrados a dejar que fuera … Seguir leyendo

Publicado en Primer despertar | Deja un comentario

Almendritas

Eso de descanse en paz es lo que jamás le desearía a la persona más guerrera que he conocido. Jamás diré -ni dejaré que nadie diga- que eras una santa, no consentiré que ninguna sed beata manche tu nombre. Tu … Seguir leyendo

Publicado en Primer despertar | Deja un comentario