La contradicción

Vivía sumida en ella. Por momentos le gustaba, era un insuperable protector, pero en otras ocasiones le generaba un inmenso desasosiego. Conseguía ocupar su mente en las fechas imborrables (ese mismo mecanismo le hacía bloquear la tristeza y no recordar lo que no podía olvidarse) pero una vez que el calendario pasaba página dormir era una utopía. 

Había empezado a conocer otras vidas, a esbozar pinceladas de lo que podría ser la suya después de sentir, pero le llamó la atención poderosísimamente cómo se revolvía antes de cambiar los pequeños detalles de su mundo que le implicaban. Jamás cambió la contraseña del ordenador, ni volvió a hacer fotos, y por supuesto respetó el naranja y el verde como colores sagrados que se postraban ante cada esquina de su habitación. 

Su vida era infinitamente más animada ahora, por fin rehuyendo la costumbre del campo de batalla, demasiado manida, y dando paso a aventuras en las que jamás pensó siquiera que se embarcaría. Y aún así, era incapaz de negarse, siempre en la intimidad de sa solitude, la eterna pregunta: ¿podría amar? ¿Era posible creer en semejante farsa una vez que habías apostado todas tus fichas al 12 y perdido?

El escepticismo la embargaba pero era una tontería sufrir ante semejante interrogante. Tiernamente, en lo más profundo de su corazón, dolido, confuso y abierto en canal por fin, no podía negarse la única respuesta: su naturaleza. Un ángel de la guarda le dijo hace poco a Glenda que sentía que había nacido para amar, y que esa fuerza podía canalizarse de muy distintos modos pero no ignorarse.

Ponía barreras porque no quería releer aquella edición especial que ella le descubrió, ni ver esa película que dejaba al desnudo las diferencias entre el año anterior y este. Y aunque criticaba duramente actitudes que le parecieron egoístas, seguía soñando con amanecer un día con el amor intacto, con los ojos mirándole fijamente solo a él.  

Algo que, odiaba admitirlo, llevaba demasiado tiempo sin suceder. 

PD: Siempre dejaba las instrucciones para leer al final, y la contradicción en su oído de noche http://www.youtube.com/watch?v=hb062odiGsA

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