Glenda, los libros que leerá

A aquellas alturas, bien se sabía ya que tocaba hacer balance. Glenda, sin embargo, siempre había sido más proclive al balanceo, a esa leve forma de mecerse que tienen las palmeras en verano y según qué hamacas. Consideraba un prodigio natural su capacidad para asemejarse a un trampolín, de aquellos que por mucho que costase llegar a su cima, el instante de disfrute y caída libre siempre se hacía más fugaz de lo deseado, aunque no por ello menos gozoso.

Había llegado el momento. Era la hora. Le tocaba cerrar la tapa dura de uno de sus libros favoritos (quién sabe si se trataba de Sobre héroes y tumbas, El Alquimista, El guardián entre el centeno, El barón rampante o cualquiera de las asombrosas narraciones de Kafka). Al culminar una novela, una de esas que son redondas, magistrales y que hacen a la vez pensar y entrar en el terreno de lo onírico -palabra esta que recordaría toda su vida con un apego especial-, a uno se le queda una rara sensación de poso reflexivo. Uno se siente ciertamente inmóvil, frágil y asustado por un hecho irrefutable: toca continuar la búsqueda.

Debe volver a su biblioteca, a los libros prestados por su padre, a la lista escrita alguna vez por su mejor profesor de literatura o a su propia intuición para embarcarse en una nueva aventura; su siguiente lectura. Con frecuencia a Glenda le agobiaba que tal vez la vida no le alcanzase para completar ese infinito enigma que eran los libros que leería, su proyecto personal.

Era en aquellas ocasiones cuando optaba por refugiarse en sus estanterías, allí donde yacían los libros ya leídos. Subrayados, arrugados de transportarlos injustamente en un bolsillo mientras viajaba en tren, pulcros, de tapas duras, blandas, ediciones de bolsillo, revistas, artículos de periódicos recortados constituían un auténtico ensayo sobre la condición humana, que habría dicho Malraux. Esos ejemplares plagaban de fortaleza a Glenda. Le recordaban quién era y por qué había cambiado su vida hace no tanto. 

Los libros que leerá Glenda mientras hace balance son una incógnita. Quizá hablarán de amor, ira, soledad, aprendizaje, risa o naturaleza aunque esto no podrá saberse con certeza hasta que lea esos textos. Sin embargo, se sentía afortunada. Glenda había encontrado ya su lector

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3 respuestas a Glenda, los libros que leerá

  1. Glande dijo:

    Hola soy Glande, me da un libro de risa.

  2. sakt1kquilla dijo:

    Hola soy LaionErFIera. No deje usted nunca de leer ni de escribir o el mundo se perderá su genialidad.

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